La situación en Siria (Político/Humanitario)- REPÚBLICA DOMINICANA

Gracias Señora Presidenta,

Agradezco al Sr. Lowcock y al Sr. Pedersen por sus informes.

Reiteramos nuestro apoyo a sus esfuerzos en el alivio de las condiciones de vida de la población siria y la conquista de la paz en ese país, aspiración que la República Dominicana comparte plenamente.

Y esa conquista, ciertamente es una labor ambiciosa, con grandes retos por delante a la luz de la frágil y volátil situación en el nor-oeste del país.  500 muertes civiles confirmadas en tres meses, más de 400,000 nuevos desplazados y recurrentes ataques a infraestructuras médicas y educativas, suman un panorama verdaderamente sombrío.

Damos la bienvenida al proceso de investigación anunciado por el Secretario General y esperamos ver resultados del mismo a la mayor brevedad posible.

Sin embargo, creemos que en la actual coyuntura es fundamental mantener nuestra mirada fija en el objetivo final de nuestros esfuerzos.

Para la República Dominicana este objetivo es claro:  Garantizar un proceso político creíble para y por los sirios, con la facilitación de las Naciones Unidas, que abra las puertas a una nueva configuración nacional basada en el Estado de Derecho, el respeto a los derechos humanos y el desarrollo sostenible.

Reconocemos los progresos en la composición y reglas de procedimiento del Comité Constitucional y aguardamos avances sobre su mandato.  Estos tres elementos deben ser considerados como un todo y exhortamos al Embajador Pedersen a continuar abogando por ello y a consolidar de más en más la participación de las Naciones Unidas como garante y facilitadora del proceso.  

En su último informe, Embajador Pedersen, usted nos transmitió el sentimiento de desconfianza y de falta de fe de los diferentes actores, en particular de la oposición y la sociedad civil en torno al proceso político.

Para la República Dominicana ese sentimiento pone en riesgo una solución política sostenible.

Para revertirlo, creemos fundamental que las partes avancen con medidas concretas en la siguiente dirección:

Mediante la implementación plena del acuerdo de cese al fuego de septiembre de 2018. En las zonas bajo control del Gobierno, se debe lograr que la población pueda volver a llevar sus vidas de manera normal, sin miedos. Esto incluye los millones de desplazados y refugiados que condicionan su regreso a la existencia de condiciones viables para una vida digna y segura. Avanzar el proceso de liberación de detenidos, iniciando con la suspensión inmediata de detenciones arbitrarias y liberando de manera unilateral y como un acto de buena fe a mujeres, niños, personas enfermas o con discapacidad;  Lograr que todos los sectores de la sociedad estén incluidos en la toma de decisiones, en particular la mujer siria.  

Señora presidenta, 

La situación humanitaria catastrófica que continúa desarrollándose en el noroeste del país, puede terminar por enterrar cualquier oportunidad que tenemos por delante en el proceso político. De ahí que el cese las hostilidades que pongan en riesgo la vida de civiles debe ser perseguido a toda costa. Lo que no puede ser logrado a toda costa, es retomar Idlib. El derecho internacional humanitario debe respetarse, se deben proteger las infraestructuras civiles y se tiene que mantener el acceso humanitario.

Resaltamos la necesidad de que al hablar de una posible ‘zona segura’ debe salvaguardarse la seguridad, el bienestar y el acceso humanitario a esa población. 

Por otra parte, es preciso salvaguardar la seguridad y la asistencia para los los cientos de miles que se encuentran en la frontera con Turquía.

Exhortamos a la comunidad de donantes a que intensifiquen sus esfuerzos de financiar el plan de ayuda humanitaria a la mayor brevedad. 

Una solución sostenible a este conflicto sólo surgirá del compromiso político de todas las partes, incluidas las externas, con la paz y la prosperidad del pueblo sirio como su principal objetivo.

Muchas gracias.

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